
Verónica, 38
La hija. Contadora. Lleva las cuentas de la distribuidora hace años.
Motivo: ████████
Horacio “Tito” Belmonte apareció flotando en la pileta de su quinta. La policía cerró el caso como accidente. La fiscal les pasa el expediente completo por izquierda: tienen una noche para demostrar quién lo mató, cómo y por qué.
¿Seguro que lo escribió él?
Para la policía, ese mensaje prueba que Tito estaba vivo y que se fue a dormir. Después, en algún momento de la madrugada, volvió al parque borracho y cayó a la pileta. Caso cerrado.
El problema es que ese mensaje no cierra. Y si Tito no lo escribió, alguien estaba usando su celular mientras él ya estaba en el agua.
Llegan los últimos invitados. Ramón ya prendió el fuego.
Soplan las velitas. Tito cumple 65.
Llega al grupo el último mensaje de Tito.
Lo encuentran en la pileta. Ya no hay nada que hacer.
Lunes. La causa se archiva, salvo que alguien demuestre lo contrario.
La cámara del portón lo confirma: el que lo mató estaba sentado en esa mesa. Todos tenían algo para ganar y todos tienen algo que esconder.
Fundador y dueño de Distribuidora Belmonte S.A. Esa semana iba a contar algo importante sobre la empresa. No llegó.

La hija. Contadora. Lleva las cuentas de la distribuidora hace años.
Motivo: ████████

El hijo. Sin trabajo fijo. Esa tarde se gritó con su padre por plata.
Motivo: ██████

La segunda esposa. Nueve años de casados y un acuerdo prenupcial firmado.
Motivo: █████████

El gerente general. Socio con el 10 %. Discutía con Tito por la venta de la empresa.
Motivo: ███████

El casero. 22 años en la quinta. Anota todo en un cuaderno.
Motivo: ██████

La novia de Nico. Sacó fotos toda la noche con su celular.
Motivo: ████████
Un PDF de 35 páginas armado como una causa real: actas, declaraciones firmadas, autopsia, chats, mails, extractos bancarios y fotos de la escena. Viene en tres sobres que se abren en orden, cada uno con una misión.
Un audio de voz de 2:30 que mandó al grupo horas antes de morir. Escuchen bien.
Cargan quién, cómo y por qué. Si le erran, reciben una pista para volver a intentar.
Si aciertan, se desbloquea lo que pasó de verdad, contado por quien lo hizo.
Reglas, consejos de la fiscalía y controles al principio de cada sobre para saber si van bien.
Las fotos de la noche son parte de la causa. Algunas dicen más de lo que parece. Otras no dicen nada. Ustedes deciden cuáles.









Te llega el PDF al mail al instante. Sin envío, sin esperar.
Imprímanlo y repártanse las hojas, o ábranlo en la tele o la compu.
Uno por uno. Discutan, crucen declaraciones, armen la línea de tiempo.
Escanean el QR final. Si aciertan, se abre el cierre del caso.
Sí. Todo lo que necesitan está en los papeles, y cada pista se puede demostrar con una prueba. No hay trampas ni datos escondidos fuera del expediente.
No, se puede jugar en pantalla. Pero en papel se vive más: pueden repartirse las declaraciones, marcar fotos y desplegar todo en la mesa.
De 2 a 6 personas. También se puede jugar solo si te gusta el desafío.
Es un desafío, pero está guiado. Cada sobre les dice qué buscar, hay controles para saber si van bien y, si fallan en el veredicto, reciben una pista.
Apenas se acredita el pago te llega un mail con el link para descargar el PDF.
El caso se resuelve una sola vez: cuando saben quién fue, se terminó. Pero se lo pueden pasar a otro grupo que no lo haya jugado.